Ca7riel y Paco Amoroso, los nuevos dioses del rock argentino que reventaron Coachella
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Pocas veces en la historia de la música mundial se ha visto algo así: dos pibes de Buenos Aires, salidos del under más ecléctico del conurbano artístico, acaban de sacudir los cimientos del festival más gringo del planeta. Ca7riel y Paco Amoroso —sí, esos mismos que hace unos años rapeaban en plazas y rompían escenarios chicos con beats caseros— hoy son la banda del momento. Y no es verso, es historia en tiempo real.
En un gesto rarísimo —y valiosísimo— liberaron los tres recitales completos que dieron en Coachella 2025, el festival californiano que suele blindar con derechos hasta los aplausos. En YouTube no se consiguen, pero ellos, generosos y visionarios, los subieron por su cuenta a un link compartido en redes. Como quien comparte un mate: sin filtro y con amor.
De Palermo al desierto de Indio: la nueva misa eléctrica
El escenario se iluminó y no hubo dudas: eran Ca7riel y Paco Amoroso, pero también eran Fito, Charly, Spinetta y Cerati… reencarnados en una estética digital, sudorosa y post-pandémica. Con una mezcla de funk, trap, rock progresivo, electro-soul y punk criollo, los shows fueron un testimonio del nuevo rumbo del arte sonoro argentino. Pero no un rumbo exportado, sino una bandera: la vanguardia está acá y se canta en castellano.
El público yanqui —perplejo y rendido— no entendía ni una palabra, pero bailaba como si sí. Porque lo de estos dos no se traduce: se vibra.
Un cóctel letal de arte contemporáneo
Lo de Ca7riel y Paco es colectivo, aunque ellos sean el núcleo. Sus novias —músicas, performers, diseñadoras— son parte activa del fenómeno. Están tejiendo una red artística que derrama estilo, talento y calle. Palermo, Chacarita, (le pusieron lamentablemente Movistar) y es Villa Crespo, Atlanta hierven. Cada show, cada aparición pública, cada reel en Instagram tiene un concepto, una estética, una declaración política.
Los reyes del 2024… y del 2025
Ya lo dijimos: no hay con qué darles. Nadie se les parece. No es solo música, es una puesta en escena de la nueva sensibilidad: libre, feroz, poética y popular. Palermo Online ya los declaró la mejor banda del mundo, y no estamos exagerando.
Tocan con precisión quirúrgica y una furia punk que desarma al más escéptico. Pero también hacen reír, llorar y pensar. ¿Qué más querés?
¿Y vos qué opinás? ¿Ya viste los shows liberados de Coachella? ¿Estamos ante un nuevo hito cultural o simplemente frente al mejor show de los últimos diez años?
