A 120 años del nacimiento de Antonio Berni, el Malba lo celebra como faro del arte argentino
Por Mario José para Palermo Online Noticias
En el torbellino contemporáneo de arte y algoritmos, una certeza se mantiene como piedra fundamental: Antonio Berni sigue siendo uno de los artistas más grandes que parió esta tierra. Y a 120 años de su nacimiento, el Malba le rinde tributo como se merece: con memoria, con obra, con presencia viva.
Nacido en Rosario en 1905 y fallecido en Buenos Aires en 1981, Berni no fue un pintor más, sino un cronista visual de su época, un trabajador del arte con conciencia social y un ojo entrenado para denunciar desde la belleza. En cada pincelada, collage o monstruo que creó, hay un pueblo latiendo.
Un legado vivo en el Malba
El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) no solo conserva su obra: la hace hablar. Desde su inauguración, Berni ha sido figura central en la narrativa curatorial del museo. En 2005, cuando se cumplió un siglo de su nacimiento, se organizó la muestra “Berni y sus contemporáneos. Correlatos”, una exposición que puso en diálogo su obra con la de artistas de su tiempo, destacando contrastes, tensiones y sintonías visuales.
En 2012, la institución adquirió una joya: el mural “Mercado colla o Mercado del altiplano” (ca. 1940), una obra indigenista única realizada con la técnica del fresco buono, algo casi extinto en nuestro patrimonio plástico.
Entre 2014 y 2015, la exposición “Antonio Berni: Juanito y Ramona” volvió a poner al artista en el centro de la escena. Curada por Marcelo Pacheco y Mari Carmen Ramírez en colaboración con el Museo de Houston, fue la primera en presentar de forma exhaustiva las series completas de Juanito Laguna y Ramona Montiel, incluyendo a sus célebres Monstruos.
Y en 2021, el Malba lanzó Manifestación en foco, un proyecto online de investigación sobre los aspectos históricos y materiales de su obra “Manifestación” (1934), una de las piezas más potentes del arte político argentino.
Berni y la actualidad: plastilina, plastas y preguntas
La vigencia de Berni se reeditó en 2024, cuando el dúo artístico Mondongo presentó una versión en plastilina de Manifestación, a noventa años de la original. Una reinterpretación provocadora que dialoga con la obra madre sin perder la crítica social que la atraviesa. Como quien dice, Berni sigue marchando, pero esta vez con nuevos rostros, nuevas texturas, nuevos gritos.
Presente y gira internacional
Hoy, el Malba conserva once obras de Berni, de las cuales tres se encuentran actualmente en el Museo Nacional de Qatar, como parte de la muestra LATINOAMERICANO. Mientras tanto, en Buenos Aires, en la exposición Tercer ojo, se exhiben piezas claves como Manifestación, La gran tentación, La mujer del sweater rojo, Susana y el viejo, La puerta abierta y La siesta y su sueño. Cada una de ellas, una ventana a los dolores y esperanzas de la Argentina profunda.
Un artista del pueblo y para el pueblo
¿Qué tiene Berni que no pasa de moda? ¿Será la fuerza de sus personajes? ¿La sensibilidad popular que habita sus trazos? ¿La mezcla de vanguardia y barro, de técnica refinada y corazón de esquina?
Berni nos sigue mirando. Desde Juanito y Ramona, desde los monstruos del consumo, desde las calles empedradas del barrio obrero que siempre llevó en la retina.
¿Y vos, cuándo fue la última vez que lo viste de cerca? ¿Lo conocés de verdad, o solo de nombre?
No dejes que te lo cuenten. Andá al Malba. O mirá sus obras online. Lo importante es sentir esa sacudida que solo el arte honesto provoca.
En tiempos donde el cinismo abunda y el arte se vende como decoración, Berni sigue siendo un acto de resistencia.
