“Llegar a una fiesta”: el teatro independiente vuelve a golpear la puerta del alma
La obra unipersonal “Llegar a una fiesta”, escrita y protagonizada por Marina Barbera, tendrá una función única en la Ciudad de Buenos Aires el sábado 14 de junio a las 17.30 hs en NoAvestruz, espacio cultural ubicado en Humboldt 1857, en el corazón de Palermo. La cita promete ser más que una salida teatral: es una invitación a sumergirse en lo poético, en el absurdo y en la emoción más humana.
En tiempos donde las grandes producciones arrasan con luces y marketing, esta obra se abre camino con lo mínimo y lo esencial: una actriz, una historia, y el deseo de transformar el silencio en carcajada o en lágrima.
Marina Barbera, con más de dos décadas de trayectoria en el mundo del clown, despliega una comedia existencial de alto vuelo. En escena, un personaje que surge desde una montaña de abrigos nos arrastra a un viaje interno. No hay nombres ni roles fijos, hay memoria fragmentada, dolor que busca sentido y, al final del túnel, una fiesta —real o imaginaria— que espera con las puertas abiertas.
La puesta se sostiene en una estética minimalista donde la luz y la música son aliadas de la transformación. Los silencios pesan, los movimientos hablan. El clown, lejos de la risa fácil, se convierte en lenguaje filosófico y corporal. Se dice que en el pueblo más cercano hay festejos. La criatura decide ir. ¿Qué encuentra? ¿A quién busca? ¿De qué huye?
La obra pone en jaque la pertenencia, el deseo de estar y el impulso de desaparecer. “Volverse planta”, “aprender el idioma de los bichos”, “salirse del mapa”. Hay un eco artaudiano en esta fuga del sentido común, en este cuerpo que quiere narrar lo inefable.
El recorrido de Llegar a una fiesta es tan itinerante como su protagonista. Estrenada en Lago Puelo en 2022, fue seleccionada en la Fiesta Provincial del Teatro Patagónico y recorrió escenarios en Barcelona, Menorca, Uruguay, Lima, Bariloche, y diversos festivales como el Rojo Internacional de Clown en CABA. Su camino habla de la persistencia de lo pequeño, lo artesanal, lo verdaderamente independiente.
En diálogo con artistas de Río Negro, Mendoza, Tucumán, Buenos Aires y el País Vasco, el equipo creativo bordó una obra híbrida, atravesada por la geografía y los afectos. La dirección compartida entre Barbera y Andrea Vegazzi apuesta a esa dualidad entre lo íntimo y lo universal, entre el impulso individual y la mirada colectiva.
El público la recomienda con fervor. Algunos la vieron tres veces. Hablan de humor, emoción, profundidad, belleza. “Una revolución de emociones”, dijo una espectadora. Otro: “No es fácil encontrar algo así”. Y no, no lo es.
Las entradas pueden reservarse a través de la plataforma Alternativa Teatral. La función es para público adulto.
¿Hasta cuándo resistirá el teatro independiente en esta ciudad que parece empujarlo al margen?
¿Cuánto vale hoy una obra que nos pone frente al espejo sin necesidad de gritar?
¿Qué pasa si realmente, esta vez, llegamos a la fiesta?
