Ubicado en la calle Matheu 240, en el barrio de Balvanera, el Spinetto Shopping también conocido como Mercado Spinetto, mantiene en pie sus cuatro fachadas a pesar de que su vieja estructura interna fuera completamente demolida.
Don David Spinetto, un inmigrante italiano llegado desde Génova en 1870 se radicó con su familia en la zona donde hoy se encuentra ubicado el Palacio del Congreso Nacional. En 1886 compró la manzana comprendida entre las calles Moreno, Matheu, Pichincha y Alsina, una fracción de tierra conocida como Jardín del Pensamiento por donde corría el arroyo Manso.
Allí emprendió la construcción de un edificio que serviría como mercado mayorista. Este fue proyectado por el arquitecto Juan Antonio Buschiazzo, reconocido como “el arquitecto de la Generación del ochenta”.
El Mercado fue inaugurado el 28 de Julio de 1884 en medio de grandes festejos gastronómicos mientras la ciudad vivía un proceso de crecimiento, a medida que se multiplicaba el número de habitantes por la intensa inmigración.
En 1918 se construyó en las manzanas contiguas el anexo del Spinetto al que llegaban las carretas de las quintas de los suburbios con sus frutas, carnes y otros productos alimenticios que se distribuían por distintos lugares de la Ciudad de Buenos Aires. Cerca de ochocientos carros llegaban diariamente con productos frescos de las fincas vecinas. Hacia 1920 también un tren y un tranvía los acercaban al Mercado.
Los puesteros mayoristas -la mayoría de ellos de origen italiano y español- así como muchos trabajadores peones y changarines del interior, vivían en el mercado ubicados en una hilera de cuartos de la planta alta.
En la planta baja se expendía carne al por mayor y al menudeo. En las galerías del primer piso se vendían pollos, huevos, frutas, verduras y comestibles al por menor.
Así el Gran Mercado de Concentración Mayorista, conocido popularmente como Mercado Spinetto se constituyó en uno de los cuatro mercados concentradores y distribuidores que tenía nuestra ciudad, junto con el Mercado Dorrego, el Abasto de Buenos Aires y el Mercado de Liniers.
A mediados de la década de 1970, la funcionalidad de los grandes mercados, ubicados en cascos urbanos históricos comenzó a ser cuestionada. En 1971, con la Ley 19.227 “de Mercados de Interés Nacional” se establecía “la creación de un Mercado Central único con el monopolio de comercialización mayorista de artículos alimenticios de primera necesidad para la Capital Federal y 25 partidos del Gran Buenos Aires”. Esto significó el cierre del Mercado Spinetto y el desalojo de los trabajadores y puesteros que vivían allí.
En 1986, la cooperativa “El Hogar Obrero” adquirió el edificio y encaró un plan de remodelación total para transformarlo en lo que sería uno de los primeros centros comerciales que tendría Buenos Aires. Toda la estructura interna del viejo edificio fue demolida, pero permanecieron en pie las fachadas ya que eran declaradas de interés histórico y arquitectónico.
El proyecto original del Shopping Spinetto fue diseñado por el arquitecto Alfredo Iglesias. Se definió el acceso peatonal por las esquinas del centro comercial, llevando a un anillo de locales comerciales que rodean el espacio central de la manzana, ocupado por un hipermercado. Uno de los detalles más interesantes de la planta superior fue la ubicación de un balcón en el sector del patio de comidas, que a través de un gran ventanal mira desde arriba la totalidad del espacio del hipermercado. El proyecto original contemplaba también la construcción de una pasarela peatonal que pasaría sobre la calle Matheu, conectando con uno de los viejos anexos del Mercado que sería transformado en un centro de convenciones. Finalmente, la idea no se concretó
El “Centro Integral de Consumo Spinetto” fue inaugurado el 10 de noviembre de 1988, con un gran festejo al cual asistió incluso el Presidente Raúl Alfonsín. El nuevo shopping contaba con numerosos locales comerciales distribuidos en dos plantas, un patio de comidas en el piso superior, y un hipermercado Supercoop (perteneciente a “El Hogar Obrero”). Además, dos niveles de estacionamiento para vehículos.
Sin embargo, la cooperativa que lo había adquirido entró en quiebra en 1991. El Spinetto cambió de manos y la empresa Silvino Llaneza e Hijos S.A. lo compró y lo renovó ampliando su capacidad locataria. Llaneza, familia pionera del supermercadismo argentino, instaló su marca “Sumo” en el espacio que alojaba al hipermercado. Este se sumaba a otras 50 sucursales que tenía el grupo empresario desde la ciudad de Buenos Aires hasta La Plata. En 1995, el 50% de las acciones del centro comercial fue adquirido por Coto, otra empresa familiar con gran crecimiento.
Luego de la crisis económica de 2001, el Spinetto entró en una etapa de decadencia progresiva. En la actualidad, casi todos de sus locales están sin ocupar, y muchas de las grandes marcas que alguna vez tuvieron allí sucursales, fueron dejando el lugar. A pesar de ello, sigue siendo un sitio emblemático del barrio de Balvanera y por eso desde el 2018 se sitúa allí la sede comunal 3.
Texto por: Lola. S