Separación de residuos práctica para reciclar en casa

Yamil Minakowski, director general de Reciclado del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, responde las preguntas más frecuentes de los vecinos sobre cómo reciclar en sus hogares.

Cómo separar la basura

Principalmente la basura la podemos dividir en Orgánica e Inorgánica. La Orgánica es aquella que se descompone y proviene de un ser vivo. La basura inorgánica proviene de materiales hechos por el hombre tales como plásticos, vidrios o metales. Una vez clasificada, veamos como debemos separarla para su reciclaje:

1. Orgánica

Restos de comida y de cualquier desecho de plantas o animales. Es biodegradable y se puede utilizar como abono orgánico.

2. Metal:

Latas de conserva y otro tipo de metales. Tiene una recuperación muy rentable. Por ejemplo, con la energía necesaria para fabricar una lata de refresco, se podría tener una televisión encendida durante dos horas.

3. Papel y cartón:

También es un producto que se recicla con facilidad. Debemos reciclar cuadernos viejos y todo el papel que podamos. Del mismo modo, debemos utilizar el papel que ya este reciclado, de esta manera evitaremos talas excesivas.

4. Plástico:

Imprescindible su recuperación ya que es un material no biodegradable. Jamás debemos tirarlo fuera de su circuito de reciclaje.

5. Vidrio:

Lo mejor es depositarlos en los contenedores habilitados para tal uso en las ciudades. De esta forma se logra cerrar el círculo y producir una botella de la que se tira.

6. Tetrabrik:

Debemos prestar especial atención a este tipo de envases, ya que están fabricado con un 75% de cartón, un 20% de plástico y un 5% de aluminio. Se tiene que reciclar en sitios especializados y no se puede reutilizar.

Una vez separada correctamente la basura, hay que saber dónde echar cada una. En los contenedores verdes tiraríamos los materiales hechos con vidrio, como botellas, botes de perfume o frascos de conservas. A los contenedores azules irían el papel y el cartón, teniendo mucho cuidado de no meter aquí los tetrabriks, lo que suele ser un error muy común. En los contenedores amarillos, en cambio, sí que debemos echar los briks, así como envases metálicos, envases de plástico y bolsas y envoltorios de plástico y aluminio. La basura orgánica deberá ir en un contenedor aparte que suele ser de color naranja. Si queréis más detalles sobre qué cosas deben ir a cada contenedor, pinchad en este enlace.

Por último, hacer una mención especial a los materiales contaminantes como las pilas y los fluorescentes. Os dejamos los enlaces “Las pilas y baterías, recíclalas” y “La luz también se recicla” para que veáis qué hacer con estos materiales cuando hay que deshacerse de ellos.

El reciclaje

El reciclaje es un proceso cuyo objetivo es convertir desechos en nuevos productos o en materia para su posterior utilización.

Gracias al reciclaje se previene el desuso de materiales potencialmente útiles, se reduce el consumo de nueva materia prima, además de reducir el uso de energía, la contaminación del aire (a través de la incineración) y del agua (a través de los vertederos), así como también disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con la producción de plásticos.

El reciclaje es un componente clave en la reducción de desechos contemporáneos y es el tercer componente de las 3R (“Reducir, Reciclar y Reutilizar”).

Los materiales reciclables son muchos, e incluyen todo el papel y cartón, el vidrio, los metales ferrosos y no ferrosos, algunos plásticos, telas y textiles, maderas y componentes electrónicos. En otros casos no es posible llevar a cabo un reciclaje debido a la dificultad técnica o alto coste del proceso, de modo que suele reutilizarse el material o los productos para producir otros materiales y se destinan a otras finalidades, como el aprovechamiento energético.

También es posible realizar un salvamento de componentes de ciertos productos complejos, ya sea por su valor intrínseco o por su naturaleza peligrosa.

Post Author: Zorzal Criollo