Es nuestro derecho vacunarnos y también nuestra responsabilidad. Mantenernos sanos es ser conciente.

A día de hoy, hay en el mundo 19,4 millones de niños sin vacunar o insuficientemente vacunados.

Protegidos colectivamente: ¡las vacunas funcionan! es el lema elegido por la OMS para la celebración de este año, con la necesidad de concientizar sobre la utilidad de las vacunas para la salud de la población y la importancia de una inmunización completa a lo largo de la vida.

La Organización Mundial de la Salud celebra la Semana Mundial de la Inmunización del 22 al 29 de abril, su objetivo principal es promover la vacunación para proteger de las enfermedades a todas las personas de todas las edades.

La OMS afirma que: “la inmunización salva millones de vidas y en todo el mundo se la reconoce ampliamente como una de las intervenciones de salud más costoeficaces y que da mejores resultados”.

Argentina cuenta con un Calendario Nacional de Vacunación en el que se indican las vacunas que son de aplicación obligatoria y gratuita. La población puede concurrir a cualquier vacunatorio, centro de salud u hospital público para solicitarlas. Las vacunas se administran desde la niñez, la adolescencia y hasta la edad adulta, es importante estar atentos a las campañas para obtener la información adecuada. Además existen las vacunas que se suministran en situaciones epidemiológicas particulares (como lo és la vacuna de la gripe).
Conservar el Carnet de Vacunación es de suma importancia ya que se trata del registro individual de todas las vacunas que una persona ha recibido a lo largo de su vida.

En 2018 la ley nacional 27.491 de vacunación fue aprobada y actualizó la ley anterior del año 1983 (la ley 22.909). La nueva norma regula la implementación de una política pública que tenga el control de las enfermedades prevenibles por vacunación. Vacunarse se considera como un bien social, y debe estar sujeto a los siguientes principios:

-gratuito: tanto de las vacunas como del acceso a los servicios de vacunación, con equidad social;
-obligatorio de aplicación: prevalencia de la salud pública por sobre el interés particular;
-disponibilidad de vacunas y de servicios de vacunación; y
-cobertura de vacunación satisfactoria, en forma sostenida, para todas las etapas de la vida, con la participación de todos los sectores de salud y otros sectores.

En nuestro país existe la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas (CoNaSeVa), que garantiza la seguridad de los componentes inmunobiológicos utilizados para la fabricación de las vacunas, y para ello desarrolla un sistema de vigilancia donde se detectan “eventos supuestamente atribuidos a las vacunas e inmunizaciones” (ESAVI).

La Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires (ANM) emitió una declaración sobre vacunas en 2015, haciendo especial incapié en la necesidad de una adecuada protección de la comunidad frente a las enfermedades infecciosas y la importancia de los beneficios de la vacunación. Y reveló que las comunidades que disminuyeron su cobertura en vacunas obtuvieron como consecuencia el surgimiento de nuevos brotes de viejas enfermedades, debido a la pérdida de la “inmunidad de grupo”.

En la actualidad, la OMS se ha declarado en alerta por la cuadruplicación de casos de sarampión en el mundo en los tres primeros meses de este año, con respecto al mismo período del año anterior. Mientras que, en nuestro país ya se confirmó el cuarto caso de la enfermedad.

Es de suma importancia comprender que, cuando una población cumple con la vacunación correspondiente, se produce lo que se llama Efecto Rebaño o Inmunidad de Grupo, significa: la protección que dicha población tiene frente a una infección, eso se dá gracias a la presencia de una elevada cantidad de individuos vacunados. Si contammos con esa gran mayoría de personas inmunes, se genera un bloqueo de la transmisión de la enfermedad en la comunidad. Si otro lado, contamos a aquellas personas que por contraindicación médica no pueden recibir ciertas vacunas y resultan factibles a enfermar, cuentan también de la protección indirecta que significa para ellas el hecho de vivir en una población libre de esa infección.También en 2015 se firmó el “Consenso entre el Ministerio de Salud de la Nación, expertos e instituciones académicas de Ayurveda y Homeopatía en favor de las vacunas”. Por lo tanto, no hay contraposición entre las terapéuticas complementarias y la prevención primaria a través de la utilización de vacunas. 

En la Semana Mundial de la Inmunización, es muy importante concientizar que la vacunación es un derecho, pero también es una responsabilidad de todos/as. Padres, madres, tutores/as, representantes legales o encargados/as de los niños, niñas, adolescentes o personas incapaces son responsables de la vacunación de quienes se encuentran a su cargo, según lo establece la ley.

Consultá el Calendario Nacional de Vacunación y las vacunas que corresponden a cada etapa de la vida acá. 

Consultá los horarios de los vacunatorios de la Ciudad de Buenos Aires acá.

Mr. Abasto Autor