La Ciudad homenajea al Gitano: una muestra y un ciclo de cine celebran los 80 años del nacimiento de Sandro y los 55 de su show en el Madison Square Garden
En el corazón del Teatro San Martín, bajo la mística luz del Hall Alfredo Alcón, la Ciudad de Buenos Aires volvió a decir “Gracias” al Gitano. Este martes 22 de abril, el espíritu de Sandro volvió a cantar, a amar, a quemar como una brasa eterna en la memoria colectiva. Con una ceremonia íntima, cargada de nostalgia y emoción, se dio inicio a un homenaje monumental por los 80 años del nacimiento de Roberto Sánchez —el ídolo de las batitas rojas— y los 55 años de aquel hito inolvidable en el Madison Square Garden.
Estuvieron presentes figuras claves de su trayectoria como Linda Peretz, Coni Vera, Ernesto Spitz y Eduardo Barone, quienes desataron anécdotas entre bastidores, romances de celuloide y miradas cargadas de afecto. La periodista Graciela Guiñazú ofició de anfitriona del recuerdo, mientras la ministra de Cultura porteña, Gabriela Ricardes, agradeció a Olga Garaventa —viuda de Sandro— por su calidez y generosidad en esta conmemoración.
Sandro de película, nombre que lleva la muestra, se despliega hasta el domingo 26 de abril en el Centro Cultural San Martín. Y no es solo una exposición: es un altar laico de objetos sagrados. Desde su guitarra, los guiones manuscritos, hasta el mítico enterito de charol y la bata roja de “Penumbras”, cada prenda, cada detalle es un golpe al pecho. El amor sigue ahí, entre vinilos y telones.
Además, se ofrece un ciclo de cine con entrada gratuita para volver a ver sus joyas filmográficas. En la Sala Manuel Antin brillarán Operación Rosa Rosa, Embrujo de amor, Gitano, Subí que te llevo, Siempre te amaré y Muchacho. Funciones con retirada de entradas el mismo día, dos horas antes, para dejar que el pueblo vuelva a encontrarse con su ídolo.
Este homenaje es mucho más que nostalgia: es una declaración de principios. Sandro no fue solo un cantante ni un galán de matiné. Fue un pionero, un disruptor. El que encendió el fuego del rock en castellano, el que convirtió los suspiros en conciertos multitudinarios, el que abrazó lo kitsch y lo convirtió en bandera.
Y hoy, con esta movida organizada por el Ministerio de Cultura porteño, en colaboración con la Buenos Aires Film Commission, el Complejo Teatral, el Museo del Cine y el sello Sandro Producciones, se pone en valor no solo su figura artística, sino su humanidad compleja, su legado profundo, su linaje popular. Porque Sandro no murió: simplemente se metió en los parlantes del alma argentina.
¿Qué representa Sandro para vos? ¿Lo viste en vivo alguna vez? ¿Te emociona su voz o su cine?
Te leemos.