“Hay que volver a debatir el papel de los empresarios nacionales y las Pymes en un modelo de desarrollo inclusivo”.

Declaraciones de Eduardo Fernández, presidente de APYME sobre los conceptos vertidos anoche por la senadora Cristina Fernández de Kirchner en la presentación de su libro “Sinceramente”

Síntesis de declaraciones de Eduardo Fernández sobre el rol de los empresarios nacionales y las Pymes hacia un nuevo modelo de desarrollo productivo con inclusión social en la Argentina.

“Me parece muy importante volver  a ubicar en el centro del debate el papel económico, político, social e institucional del empresario nacional, indispensable para la recuperación del país. 

En este sentido es fundamental  la referencia a la CGE de José Ber Gelbard y la experiencia del Pacto Social que se firmó con la CGT en 1972 y que se plasmó en un programa de gobierno en 1974. Esa experiencia  difiere totalmente de las posturas políticas que proponen la desaparición del Estado, que -según ese enfoque-  sólo impone  trabas y costos cuando interviene en la economía.  

La gestión de Gelbard en el gobierno nacional se tradujo en una cantidad de medidas importantísimas, basadas sobre la idea de que el Estado, los trabajadores y los empresarios están llamados a sentarse juntos para planificar la economía y el desarrollo nacional.

Esto se relaciona también con los necesarios límites que deben ponerse a los sectores económicos concentrados, a los que se suele presentar en los medios como “los empresarios”, dejando de lado a la inmensa mayoría de ese universo,  los empresarios nacionales, de los cuales más de un 90% somos los micro, pequeños y medianos.

Hoy se plantea la necesidad de un acuerdo social y político sobre la reconstrucción de un modelo productivo de desarrollo con inclusión social, bajo una  concepción del Estado donde participen los distintos actores económicos, sociales y políticos. En ese modelo no puede faltar el sector de la ciencia y la investigación, porque en el marco de la revolución científico técnica el agregado de valor está impulsado en gran medida por la transferencia tecnológica.

En los últimos años se promovió desde el Gobierno  la concepción de que el objetivo del empresario es solamente obtener un máximo de utilidades sin ningún tipo de trabas, porque esas ganancias se derraman hacia el resto de la sociedad.  Pero ese enfoque lleva a que en un país como Argentina, con casi 45 millones de habitantes y un territorio extensísimo, haya una gran riqueza que llega a muy pocos.

Esta concepción es lo contrario de la creación de trabajo y empleo, algo que tenemos que recuperar en nuestro país.”

Mr. Abasto Autor