Macumba, Menem y vudú mediático: el regreso sobrenatural de Graciela Alfano
Firmado por: Mario José para Palermo Online
Graciela Alfano ya es del Olimpo, y no hay con qué darle. Musa griega del teatro de revistas, reina de la calle Corrientes, femme fatale de la televisión argentina y gurú cósmica de la autoafirmación. Siempre un paso más allá, un chasquido antes de tiempo, una cámara donde no había foco. Amó, peleó, filosofó y brilló. Fue vedette, actriz, jurado, influencer avant la lettre y oráculo kitsch de una Argentina que necesitaba creer. Nunca fue tibia, jamás fue predecible. Desnuda o vestida de gala, su palabra siempre pesó más que el escote. Le debemos risas, escándalos, frases inmortales y una clase magistral de libertad. Gracias, Alfano. Por tanto. Por todo. Por siempre.
“Yo no hago macumbas”, aclaró la Alfano con tono de diva escarmentada. Pero lo dijo justo después de invocar a Nisman, criticar a Wanda, cruzarse con Susana y bailar en Corrientes con Mayumana. ¿Y si la verdadera macumba es ella? Palermo Online se mete en el torbellino de su regreso, entre ritos afro, política vintage y escándalos más calientes que un sahumerio paraguayo.
¿Qué es la macumba de verdad?
No es lo que hace Graciela en redes. Macumba, para empezar, es un término paraguas —y bastante prejuicioso— que se usa para nombrar rituales afrobrasileños como el Candomblé, Umbanda o Quimbanda. No es show, es religión. En serio.
Incluye ofrendas, danzas, cantos, posesiones espirituales y a veces sacrificios animales. En algunos casos, se rinde culto a los orixás, entidades mitológicas que representan fuerzas de la naturaleza. La palabra en sí viene de un tambor ritual, pero en Argentina se degeneró en sinónimo de “brujería berreta”.
¿Quiénes hacen macumba en serio?
Los pai y mãe de santo. Personas formadas durante años en terreiros (templos rituales), con jerarquías y liturgias propias. Brasil protege sus derechos como religión. Uruguay también. En Argentina… ni. Hay prácticas activas, pero en la sombra, por miedo al qué dirán o a la justicia si hay denuncias por sacrificios.
¿Es legal hacer una macumba en Argentina?
Sí, siempre y cuando:
- No se dañe a otra persona.
- No se maltrate animales (Ley 14.346).
- No se estafe o manipule económicamente a terceros.
Es decir: es un acto privado amparado por la libertad de culto, pero con una lupa encima si alguien “sale quemado”.
La Alfano mística
Volvamos a Graciela “No hago macumbas” Alfano, que en las últimas semanas no para de invocar el caos. Te tiro el resumen de su “vuelta espiritual” al escenario mediático:
- Bailó en la calle Corrientes con Mayumana como si fuera una diosa Yoruba poseída por el ritmo (7/7).
- Se cruzó con Susana Giménez en una guerra de tapados, insultos, brujerías y traiciones (desde el 18/7 al 24/7, ¡sin respiro!).
- Le recordó a Susana el caso Nisman, como si el fiscal también hubiese sido parte del aquelarre de Telefe (19/7).
- Revivió su romance con Menem y declaró: “Yo tenía más poder que él” (11/7).
- Se metió en el Wandagate con frases como “vergüenza ajena” y teorías sobre Icardi y China Suárez (24/7).
- Apuntó contra Zulemita, contra Yanina Latorre, contra Wanda, contra medio país.
¿Es esto una campaña de marketing? ¿Una iniciación tardía en la Quimbanda porteña? ¿O la versión criolla del retorno de Lilith?
Las divas y el poder espiritual
La pelea entre Susana y Alfano no es sólo de ego. Es también una puja de poder simbólico: ¿quién tiene más mística? ¿Quién hechiza al público sin escoba ni caldero?
- Susana, la diva conservadora, acusa de “asco”.
- Graciela, la bruja glam, responde con sarcasmo y política.
- Moria, desde el limbo, tira frases como “primas hermanas” y “hablar de Susana atrasa” (21/7).
- Jorge Rial metió el dedo en la llaga: “A esta altura, Susana es medio bizarra” (24/7).
No falta nadie. La guerra es total. Solo falta que se disputen la custodia de un Cristo Redentor.
¿Macumba real o telenovela astral?
A esta altura, más que una religión, parece un guión de Pol-ka no filmado:
- Romance con Menem
- Rivalidad con Susana
- Alianzas esotéricas con la China Suárez
- Chispazos con Zulemita
- Profecías sobre Wanda
- Rescate de Matías Alé (10/6)
- Visiones sobre la paternidad de Vicuña (8/7)
- Y un largo historial de frases como “que las cucarachas sufran” (20/5)
¿Y si la macumba es simplemente el aura mediática de una diva que sobrevive a todo?
Alfano y el poder
“Le dije que yo tenía más poder que él”, confesó sobre Menem (11/7). No sabemos si se refiere a poder político, mediático o energético. Pero lo cierto es que a Alfano le creen. Le temen. Le prenden vela o la bloquean.
No necesita caldero. Ella misma es el hechizo.
Conclusión
Mientras algunos discuten si las religiones afro son cultura o “magia negra”, Graciela Alfano hace todo a la vez: baila, ama, lanza frases bomba, juega con el pasado y revuelve el avispero con el dedo mojado en misticismo.
En tiempos donde lo sagrado y lo banal se cruzan a la velocidad de un tuit, la Alfano es más que un personaje: es una religión en sí misma.
¿Y vos qué pensás?
¿La Alfano es víctima de prejuicio o una manipuladora de energías mediáticas? ¿Existe la macumba en Palermo o es todo mito de baldosa floja?
Contanos si alguna vez fuiste a un ritual, si tu ex te hizo un “trabajo” o si tenés fotos de un altar misterioso en el barrio.
Escribinos a lectores@palermonline.com.ar.